I Ching, que es y para que se utiliza

Atrás quedan los primeros años en los que descubrí el I Ching. Para los que le suene a chino, antes que nada decir de qué se trata.
El I Ching o Libro de las Mutaciones es el texto clásico chino más antiguo y la mayor fuente de esta cultura, es también un libro que ha llegado intacto al siglo XXI más famoso de la antigüedad. Es un conjunto de sabiduría práctica, cargada de simbolismo y metáforas sobre las fuerzas de la naturaleza, lo que lo hace ser muy bello, muy relajantes e inspiradoras las imágenes que te vienen a la cabeza al leerlo.
El libro, bastante contundente en su aspecto, hace que te quedes satisfecho después de pagar los 30 euros que vale. Dentro se encuentran unas páginas amigas que te consolaran, guiaran, opinarán de temas de tu vida, y sobre todo será como el péndulo o la barita para el zahorí que te marcará el camino a seguir, cuando tienes que retirarte, seguir o descansar sin perder el objetivo.
El libro consta de dos partes por un lado la parte sapiencial, ósea la parte filosófica, llena de consejos muy sensatos para que evites más de un descalabro en la vida cotidiana. Y la otra parte, la parte Oracular, la de los hexagramas, 64 en total, que son como símbolos que describen todas las posibles situaciones que el ser humano puede enfrentarse en su vida.
Los hexagramas, es la base para utilizar la parte oracular. Con oracular no quiere decir que el libro adivine, como el tarot o algo similar, oracular simplemente en este caso significa que a través del libro accederás a tu sabiduría interior y te ayudará a interpretar las señales contenidas en las experiencias, los encuentros, las escenas y los fenómenos cotidianos.
Cuando tengas algún tipo de duda puedes concentrarte en la pregunta y luego consultar al I Ching, al hacerlo se tiene la sensación que la solución que propone es algo que tu ya habías pensado, pero lo tenias tan profundo que lo necesitabas sacar fuera para verlo así más claro.
La forma de utilizarlo es a través de 3 monedas del mismo valor, a una cara le asignas el valor de 2 y a la otra el de 3, se agitan las monedas y se lanzan, se suman los valores y se apunta el número en un hoja, así hasta 6 veces en total, para obtener las seis líneas de que se compone un hexagrama. Los números se van apuntando de abajo parra arriba.
Los números que te pueden salir son 6, 8, 9 o 7. El 6 y 8 se consideran yang (energía masculina, sol, acción) y el 9 y el 7, se consideran valores Ying (energía femenina, luna, receptividad). El valor yang se representa con una línea entera y el valor ying con una línea partida.
El dibujo que nos saldrá, tendremos que consultarlo en una tabla y averiguaremos que número de hexagrama nos ha salido, para luego buscarlo en el libro y pasar a leer que nos dice sobre lo que hayamos preguntado.
Si obtenemos un 6 o un 9, se consideran líneas mutables, ósea cambian a su opuesto, así el 6 representado con línea partida, se escribe al lado una la línea entera y el 9 lo mismo, de línea entera pasa a ser dibujada al lado una línea partida. Las demás líneas que nos han salido en la tirada se dejan igual, así tendremos 2 hexagramas (si no tenemos un 6 o un 9, las demás líneas dejan igual).
Parece un poco lioso pero con la práctica os resultará de lo más fácil.
Base foto vía: lightscapes









