Los caldeos, herederos e impulsores de la astrología
El correr de los tiempos seguía su curso y la extinción de una civilización, le seguía el nacimiento de otra. A menudo esa extinción no es tan dramática como cabria esperar, es el caso de lo acontecido en el segundo milenio a.de C. cuando los caldeos (pueblo de procedencia árabe) se establecieron al sur de Mesopotamia.
Los caldeos fueron fundiéndose poco a poco con el estado babilónico. Su dinastía comenzó en el 626 a. de C. Los sacerdotes caldeos al entrar en contacto con la astrología le dieron un notable impulso, y como pasa con la amalgama de culturas, si es pacifica, suele enriquecerse mutuamente, y así los conocimientos que los caldeos heredaron de los babilónicos se enriquecieron con nuevos conocimientos geométricos y astronómicos que aportaron los caldeos.
Por aquel entonces tan solo se conocían siete planetas (Sol, Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno) y sus correspondientes eclipses. Sobre dichos planetas y eclipses, los sacerdotes caldeos realizaron unos estudios sorprendentes por su exactitud.
El Zodiaco fue dividido en doce partes iguales de treinta grados cada uno, que desde entonces conservaron los nombres de las mismas constelaciones, (que son los nombres de los 12 horóscopos que conocemos hoy).
Los horóscopos reunidos por los sacerdotes caldeos tan solo se ocupaban de la vida real, haciendo referencia únicamente al futuro del estado y al del rey, que era su encarnación.
Será necesario esperar hasta el 410 a. de C. para encontrar un horóscopo individual, en concreto el realizado al hijo del rey de babilonia Shuma Usur, nacido el 29 de abril de ese mismo año, por lo tanto era de horóscopo Tauro. Gracias al pragmatismo y seguramente tozudez de ese hijo que quería saber su futuro, se desarrollo lo que tenemos hoy, la capacidad de elaborar horóscopos personales con gran eficacia.
Foto vía: professionalnumerology











